En estos días de hoy en que la juventud está físicamente impresionante, con unas cualidades técnicas y una preparación extraordinaria, a alguna gente se le olvida el sentido real de las artes marciales. Miran mucho sus cuerpos, sus músculos, miran de reojo al de al lado, entrenan duro (aunque antes con bastantes menos medios también se entrenaba duro) y buscan el resultado inmediato. Se pierde la visión a largo plazo.

Todo eso está muy bien pero el arte marcial es más, mucho más, es un estilo de vida. Ahora es así, pero va pasando el tiempo y los excesos de entrenamiento conllevan lesiones y saturación; al final la gran mayoría de practicantes abandona. El arte marcial debe de ser un sistema de defensa personal, debe de dar una gran cantidad de conocimientos técnicos, pedagógicos y de educación, debe de hacer seres humanos con mayúsculas. Un artista marcial conoce técnicas de energía (chi o ki) que cuidan y ayudan a recuperar su cuerpo y técnicas mentales (meditación) que le ayudan a superar sus límites; así mismo una de las cosas que se está descuidando en estos tiempos, quizás la más importante, el respeto.
Conozco varios profesores jóvenes, musculados, con el pecho hacia afuera, que con menos de treinta años se hacen llamar maestros y que quieren desplazar a los maestros senior. Está bien, tienen el derecho a abrirse el camino, pero algunos se lo quieren abrir por la fuerza, ahí es donde está el error . Los mayores comprenden que los jóvenes tienen la energía y las ganas, pero los jóvenes tienen que entender que los maestros senior tienen más conocimiento y más experiencia. 
Todo tienen su ciclo, todo tiene su maduración, todo llega. 
Lleguemos bien, lleguemos a través del camino del respeto y así todos los cambios se realizarán correctamente, así estaremos más unidos, seremos más fuertes y más colaborativos. 
En la juventud uno es muy fuerte, pero también hay que estar fuerte a los sesenta años y a los setenta, si llegas ahí en esas condiciones, si en esta edad eres capaz de poner en aprietos e incluso vencer en combate a la gente joven, entonces sí puedes decir «Mi Camino (arte marcial) es muy bueno». 

Ueshiba Sensei (Aikido)

Lu  Zijian (Wudang)

                                                              Tam Sam (Choy Lee Fut)

Kyuzo Mifune (Judo)

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